Hay que recordar que incluso un malo malísimo como Ralph Cifaretto en «Los Soprano» se logra humanizar cuando su hijo pequeño sufre un trágico accidente, una flecha se le clava en el cuello mientras juega con un amiguito. Frente a la tragedia, hasta un tipo tan cruel como Ralph se derrumba. Te da pena. La humanidad de los malos.

Es la humanidad de los malos de la película y de las series. Por ejemplo, otro personaje, Petra, la malvada y pérfida ama de llaves de «La promesa», que logra humanizarse tras la muerte de su hijo, Feliciano, en uno de los momentos cumbres de la historia de la televisión.
Frente a la adversidad, frente al infortunio, frente a la tragedia más absoluta, las buenas malas como Cruz, la marquesa de Luján, en «La promesa», pierden su invulnerabilidad y se deshacen, como cuando pide clemnencia y clama por su inocencia antes de que la metan en la cárcel acusada del asesinato de su nuera Jana, y de su nieto no nato.

Otra cuestión diferente son los protagonistas a los que les persigue su sombra interior, y les caza, provocándoles mala conciencia. Por ejemplo, cuando Don Draper paga a su hermano para alejarlo y este se suicida. La sombra se da cuenta de la sombra y se deprime.
Otro ejemplo de personaje con mala conciencia es el doctor Ross, en la serie «Urgencias». Cuando le da un ataque cardiaco a la chica con la que se acaba de acostar y a quien no ha tratado, la madre, delante del cadáver de su hija, le agradece que haya hecho todo lo posible para salvarla. Él se ahoga en la culpa.
la conciencia de la sombra.
En «Prisioners», un películón, si no la habéis visto, ya estáis tardando, el protagonista toma conciencia de su sombra en una trama humana y profunda y real con un guion buenísimo de Aaron Guzikowski.

Por supuesto, malos de cómic, con el Joker y el Pingüino, siempre resultan más interesantes que los buenos inmaculados.

Pero si hay una serie que ha conseguido dar profundidad a las personas que hacen cosas malas esa es «Mad Men». De hecho, Mathew Weinner les preguntaba a sus guionistas por los secretos más vergonzosos de su propia biografía. De ahí, seguro que sacaban un buen material.

Los malos acaban solos. Quizás esa sea su peor castigo en vida. No me provocan ninguna envidia.

Nuria Verde Hidalgo, autora de este blog, ciclotímica y apasionada de la vida. Ama escribir. Recientemente, la escritora y periodista ha publicado, Euforia, (Ediciones Azimut, 2025), y una entre catorce, El tercer hombre (Ediciones Silex, 2024) En 2020 publicó la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento), en 2021 Los crímenes de Atapuerca (Caligrama), y en 2007 publicó Cómo crear una serie de televisión, con Gonzalo Toledano (Ediciones T&B), su primera incursión en la teoría y práctica del guion televisivo. En cuanto a su formación, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. En 2010, fue finalista en los Premios Goya con su corto, Terapia.
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