«Sherwood»: el arte de escribir una maravillosa serie policiaca rural

«Sherwood» es una serie británica de la BBC que he visto en la plataforma RTVE Play y me ha enganchado por varias razones. En primer lugar, la ficción tiene el sello de calidad de la BBC, qué buenas series hace la BBC, hay que reconocerlo, coño. En segundo lugar, el guion es excelente, equilibra la tradición con lo nuevo y lo personal, adoptando un código realista, que no cae en desmesuras de malos muy malos ni buenos muy buenos. El guionista juega con el pincel del claroscuro y profundiza en las contradicciones y conflictos inherentes a la naturaleza humana. «Sherwood»: el arte de escribir una maravillosa serie policiaca rural.

Además, el contexto sociopolítico lo he vivido en primera persona y tiene un tinte autobiográfico que resuena dentro de mí. A principios de los 80, cuando era una niña de diez años, viajé a Inglaterra para aprender a hablar inglés de la mano de «Chesterfield Center», una organización de aprendizaje de idiomas, de la mano de Conchita y Gustavo, unos amigos de mis padres. Primero recalé en un pintoresco pueblo inglés rebosante de encanto y belleza en el norte de Inglaterra llamado Chesterfield, cuyo mayor emblema era la torre en espiral, retorcida, de su iglesia. La familia Hendon, formada por dos sesentones en plena forma, Una y Philip Hendon, fueron la familia que me acogieron con cariño y con ganas de que yo pasara un buen verano. Ella era profesora y él tenía un vivero espectacular en el que me gustaba perderme y contemplar las plantas, los árboles y las flores. En fin, una delicia. Luego, yo ya más mayorcita, fui a estudiar a Sheffield, a la Universidad Politécnica. Viví en mis propias carnes el violento y enconado conflicto entre los mineros del norte de Inglaterra y la primera ministra de aquel entonces, Margaret Thatcher. Una lucha que perderían los mineros porque el carbón se había quedado obsoleto como fuente de energía y estaba condenado a desaparecer. Las minas cerraron para siempre. Pero los conflictos entre esquiroles y huelguistas permanecieron en la memoria de la gente del norte, enquistándose en su corazón y envenenando su memoria y su futuro. Un conflicto que retrató con acierto y veracidad la película «Billy Elliott»

Esa lucha minera es una de las claves de la serie «Sherwood». En esta ficción, el lugar importa, no es un contexto puramente decorativo, sino que guarda una memoria y una intención, atesora una huella y un significado. El guion de «Sherwood» se desarrolla en dos capas paralelas: el pasado marcado por la lucha minera en contra de que el Gobierno cierre las minas con un espía infiltrado de la policía de Londres entre los mineros y los asesinatos del presente a manos de un arquero que emula a un Robin Hood demente.

La sombra del pasado es alargada. Los habitantes de Nottinghamshire acumulan pasado, rumian pasado, se obsesionan con el pasado, con las mentiras, con los secretos, con el esquinado ocultamiento. Pero, al final, la verdad emerge como un cadáver putrefacto, duele en sus heridas, pone el dedo en la llaga. Sin embargo, ya no hay vuelta atrás. El asesinato todo lo cambia. La muerte violenta pone la vida patas arriba.

Si Onetti, el escritor uruguayo, decía que todo es arrepentimiento y olvido, en «Sherwood», todo es arrepentimiento y memoria porque el pasado siempre vuelve y ninguna vida queda incólume.

Un guion inteligente, con conocimiento de causa de la realidad que retrata, unas interpretaciones muy sólidas y una sobriedad en el tono que agradezco. Un matiz realista, no melodramático, una profundidad vital y psicológica, que acojo con los brazos abiertos después de tragarme con patatas tanta serie truculenta y exagerada.

En fin, una pasada de serie para degustar, disfrutar y maratonear.

¿Dónde puedes ver «Sherwood»? En RTVE Play. Es gratis.

¿De qué va?  2 temporadas. 12 episodios. Dos asesinatos impactantes e inesperados destrozan una comunidad ya dividida, originando una de las cacerías humanas más grandes de la historia británica, que amenaza con agravar las divisiones históricas provocadas durante la huelga de mineros tres décadas antes.

Lo mejor: Graham, el creador, tiene un fino olfato para captar la verdad de la condición humana.

Lo peor: tiene segunda temporada y sospecho que más floja. Qué manía de estirar las series como si fueran chicles.

"Sherwood": el arte de escribir una maravillosa serie policiaca rural

Nuria Verde Hidalgo, autora de este blog, ciclotímica y apasionada de la vida. Ama escribir. Recientemente, la escritora y periodista ha publicado, Euforia, (Ediciones Azimut, 2025), y una entre catorce, El tercer hombre (Ediciones Silex, 2024) En 2020 publicó la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento), en 2021 Los crímenes de Atapuerca (Caligrama), y en 2007 publicó Cómo crear una serie de televisión, con Gonzalo Toledano (Ediciones T&B), su primera incursión en la teoría y práctica del guion televisivo. En cuanto a su formación, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. En 2010, fue finalista en los Premios Goya con su corto, Terapia.

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«Sherwood»: el arte de escribir una maravillosa serie policiaca rural.

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