
En lo oculto, hay un temblor de manos
comezón impaciente
por ser visible
y respirar el mismo aire del mundo.
En lo oculto,
hay tristeza encerrada
y un dolor de armario.
Yo quiero salir al sol, a la vida,
al aire, a la calle, a los bares,
para emborracharme de alegría y de vino.

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