«La zona de interés»: la banalidad y la normalidad de los monstruos

Nabokov decía que la inocencia, a veces venía vestida bajo extraños ropajes, la monstruosidad viene bajo una apariencia inesperada. La película «La zona de interés», la banalidad y la normalidad de los monstruos nos muestra sin mostrarnos el horror definitivo del Holcausto a traves de la familia normal de un monstruo: Rudolf Höss, el director de Aushwitz.

Lo importante es el fuera de campo, el abismo que se intuye tras el velo de la banal y hermosa vida familiar, de niños jugando, de una familia, de un buen padre, de una niña que siente terrores nocturnos. La banalidad del mal de Hannah Arendt en la película de Jonathan Glazer basándose en la novela de Martin Amis, «La zona de interés».

La casa plácida, y la bonanza, las imágenes polaroid de excusiones al río, él fuera de campo es Aushwitz. La originalidad de la peli está en que nada es explícito, bajo esa capa de azúcar glaseado se oculta el horror más íntimo y definitivo.

Aquí vemos el Holocausto desde la perspectiva de Rudolf Höss y su familia, que viven al lado del campo de concentración de Aushwitz Birkenau. El mal viene vestido con extraños ropajes. Las justificaciones de los nazis: «Yo sólo cumplía órdenes», «Sólo era un trabajo», y de nuevo, la banalidad de la crueldad se refleja en «La zona de interés» en la apacible y próspera vida de familia de Rudolf. La desgracias de unos, los judíos, es la bonanza de otros, los alemanes de clase baja en la película.

No hay énfasis, no hay subrayados. El horror se intuye, se respira, se saborea y me estremece. Mi corazón tiembla.

El criminal de guerra Rudolf Höss es un padre normal, un marido normal, un hombre corriente. Glazer al adaptar la novela de Amis elimina personajes y se centra en Rudolf.

Ninguna imagen hace justicia al holocausto. Por eso en «Shoa» sólo se ven testimonios y el silencio y el hueco, las personas que son asesinadas, niños, mujeres y hombres, los que están y los que no están como el grandioso poema de Paul Celan, «Fuga de muerte», que aparece coimo leitmotif en la saga novelesca de Karl Ove Kanausgard, «Mi lucha»:

Leche negra del alba la bebemos de tarde
la bebemos de ocaso y de mañana la bebemos de
     noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba entre los aires allí se yace cómodo
Vive un hombre en la casa que juega con serpientes
     él escribe
escribe cuando cae la noche en Alemania tu cabello
     dorado Margarete
lo escribe y luego sale de la casa y brillan las estrellas
     le silba a su jauría
le silba a sus judíos pide que caven una tumba
     en tierra
nos ordena tocar hasta bailar

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de día y mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa que juega con serpientes
     él escribe
escribe cuando cae la noche en Alemania tu cabello
     dorado Margarete
tu cabello cenizo Sulamit cavamos una tumba entre
     los aires allí se yace cómodo

Él grita claven hondo los otros canten toquen
él empuña el acero del cinturón lo blande sus ojos
     son azules
ustedes claven hondo con las palas los otros
     continúen tocando hasta bailar

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de ocaso y de mañana te bebemos
     de tarde
bebemos y bebemos
vive un hombre en la casa tu cabello dorado
     Margarete
tu cabello cenizo Sulamit juega con las serpientes

Él grita toquen más melodiosa la muerte la muerte
     es un maestro de Alemania
él grita toquen más oscuro los violines entonces
     subirán al aire como el humo
entonces una tumba tendrán entre las nubes allí se
     yace cómodo

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos ahora a mediodía la muerte es un maestro
     de Alemania
te bebemos de tarde y por el día bebemos y bebemos
la muerte es un maestro de Alemania sus ojos son
     azules
te alcanza con su proyectil de plomo te alcanza con
     su buena puntería
vive un hombre en la casa tu cabello dorado
     Margarete
le silba a su jauría nos concede una tumba sobre el aire
él juega con serpientes y sueña ya despierto la muerte
     es un maestro de Alemania

tu cabello dorado Margarete
tu cabello cenizo Sulamit.

Nuria con sus amigas Georgina, Gaby y Marga en La Mordida. Nuria Verde Hidalgo, autora de este blog, ciclotímica y apasionada de la vida. Ama escribir. Recientemente, la escritora y periodista ha publicado, una entre catorce, El tercer hombre (Ediciones Silex, 2024) En 2020 publicó la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento), en 2021 Los crímenes de Atapuerca (Caligrama), y en 2007 publicó Cómo crear una serie de televisión, con Gonzalo Toledano (Ediciones T&B), su primera incursión en la teoría y práctica del guion televisivo. En cuanto a su formación, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. En 2010, fue finalista en los Premios Goya con su corto, Terapia.

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